ANÁLISIS DE ORINA


El análisis de la orina comienza con su inspección visual, para comprobar si a simple vista se observan cálculos, hematuria, coloración oscura o coluria por eliminación excesiva de urobilinógeno, aspecto claro o turbio de la orina, lo que facilita, en este último caso, el diagnóstico de infección urinaria.

Mediante el análisis elemental de la orina puede saberse si existe o no glucosa en ella, su densidad y pH, el exceso de cuerpos cetónicos, iones en orina (sodio y potasio), la existencia de células (hematíes, leucocitos), pus o bacterias, bilirrubina y urobilinógeno excesivos, la presencia o ausencia de proteínas, así como la detección de sustancias diversas (cannabis, heroína, cocaína, benzodiacepinas y otros fármacos, ....).

En condiciones normales no debe haber glucosa en la orina (glucosuria). Aunque una pequeña parte de la población elimina glucosa con la orina sin padecer ningún trastorno,si aparece suele indicar que es muy elevado el nivel de glucosa en la sangre, por lo que interesa especialmente en el diagnóstico de la diabetes, intolerancia hidrocarbonada y algunas nefropatías (alteraciones renales).

La densidad de la orina debe estar entre 1003 y 1030. Su pH debe ser de entre 4,6 y 8 según la dieta: si aumenta, la orina se hace más básica y facilita la infección por algunos microorganismos y la formación de cálculos. Si hay un exceso de cuerpos cetónicos, posiblemente se deba a una cetoacidosis, diabética en la mayoría de los casos. Cuantificar los iones sodio y potasio sirve para conocer si la persona toma diuréticos.

Si aparecen hematíes o glóbulos rojos en la orina, visibles al microscopio o a simple vista, más que tratar los síntomas a nivel local debe buscarse las causas, Podemos encontrarnos ante una hematuria en estos casos: Nefropatía, tumores , cálculos, procesos infecciosos, quistes renales, hidronefrosis, traumatismos, fármacos, exceso de calcio en orina, embolia y trombosis arterial, estrés o hematuria de los deportistas, hematuria esencial. La existencia de pus en orina, es patológica, se conoce como piuria, y obliga a pensar en infección del tracto urinario.

Existe leucocituria si la cifra de leucocitos en orina es mayor de 2000 células. Puede ser debida a un proceso inflamatorio, causado a su vez por un proceso infeccioso o por una enfermedad inflamatoria, ante una cifra alta de leucocitos, solicita un cultivo de orina, para comprobar si hay o no infección, y si éstos son positivos, pondremos el tratamiento oportuno. Sin embargo si los cultivos son negativos, hay que investigar la posibilidad de una enfermedad inflamatoria o de una infección no bacteriana.

Las bacterias en orina, no siempre quiere decir infección urinaria: Bacteriuria es simplemente presencia de bacterias en el tracto urinario, e infección.

Bilirrubina y urobilinógeno excesivos significan, respectivamente, que hay un proceso
que eleva la bilirrubinemia y que existe un problema en la secreción de bilis. La presencia de proteínas en orina (proteinuria) puede ser fisiológica (no reviste la más mínima importancio) o no fisiológica ,en cuyo caso debemos preocuparnos por un proceso patológico a nivel renal (nefritis, síndrome nefrótico) o por cualquier proceso que curse con cifras altas de proteínas en orina.

El estudio del sedimento de la orina, resulta muy interesante para comprobar la hematuria y aclarar su origen. Del mismo modo, también es útil para confirmar la piuria y la proteinuria. En el sedimento, además, pueden encontrarse cilindros epiteliales, aglomeraciones de leucocitos, gérmenes, ...